Bio

El artista alemán Max Ernst hablaba de la chispa poética que se produce al yuxtaponer “realidades de diferente naturaleza sobre un plano en apariencia inapropiado”. Así definía la técnica del collage a principios del siglo veinte.

El universo resultante, a veces fruto de las casualidades que se producen trabajando con esmero y ojo afilado, atesora un sentido propio que, aunque absurdo, nos invita a sumergirnos para abstraernos de tanta literalidad. Curiosamente, es la propia realidad mi mayor inspiración. Canalizar lo desgarrador mediante una sorna irremediable es el motor de mi trabajo. Una especie de revulsivo.

La versatilidad visual del collage me permite crear escenas que conjugan humor irreverente, crítica social, surrealismo y esa chispa de poesía que refería el señor Ernst.

Además de las obras, he ilustrado portadas de libros y discos, carteles, artículos de opinión, textos teatrales y poemas. Sueño con dejarlo todo y quemar los relojes; dedicarme solo a jugar con los collages y contribuir a desmisterwonderfulizar las graves consecuencias de un sistema voraz que nos precariza, aísla y enferma.